Los habitantes de municipios en el sur de Nuevo León, como Dr. Arroyo, Noriega, Aramberri y Zaragoza, viven en medio de un calvario y desde hace muchos meses enfrentan graves carencias de agua potable, una alta sensación de inseguridad y ausencia de médicos en los centros de salud.
Las familias viven una realidad de abandono por la poca sensibilidad de los gobiernos estatal y municipal. Ante esta crisis, señalan que ya basta de historias oficiales que no existen en los caminos de tierra.
El visible olvido que tiene la zona sur de Nuevo León ha sido recriminado por dirigentes partidistas, diputados locales, personajes de opinión pública y ciudadanos de todos los sectores. Quienes condenan el presunto desinterés del gobernador Samuel García hacia los municipios de esta zona.
A las carencias y el abandono evidente, se suman carreteras y caminos rurales con grave deterioro que provoca la existencia de varios tramos casi intransitables.
La falta de agua, la inseguridad que se percibe en la zona y la ausencia de médicos colocan a la región sur de Nuevo León en una condición que ha sido calificada como «indignante» y apunta a los gobiernos como responsables del atraso en el que viven miles de familias.

