Para miles de personas, recolectar agua de lluvia significa recorrer varios kilómetros hacia fuentes de abastecimiento, muchas veces poco seguras, invirtiendo mucho tiempo y poniendo en riesgo su integridad. Tener acceso al agua potable mediante fuentes seguras permite construir una sociedad segura, libre de riesgos y enfermedades. Porque cuando las mujeres y niñas están seguras, la comunidad también es más fuerte. Donde fluye el agua crece la igualdad.

