Para lograr la restauración del templo San Salvador, el párroco de esa iglesia, Eduardo Villela, dijo que se va a trabajar junto con feligreses, así como con dependencias federales y municipales.
El templo San Salvador lleva varios años sufriendo el desgaste y deterioro por las lluvias y corrientes de agua que desembocan en su fachada principal, lo que hizo necesario convocar a diversas instancias para su restauración, y se informó que se gestionarían recursos federales a través del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Sobre los graves daños que ha sufrido el templo San Salvador, el vocero de la Diócesis de Matehuala, Sacerdote Antonio Ruiz Domínguez, dijo que en los últimos años, las corrientes de lluvia afectan seriamente la construcción y ponen en riesgo la iglesia.
El sacerdote expuso que durante el periodo de gobierno 2009-2012, el entonces director de obras públicas municipal ordenó que se colocara un muro de contención sobre la calle Insurgentes, al parecer para proteger de las corrientes a un negocio familiar, lo que provocó que el caudal del agua azotara en la fachada del templo.

