Brasil.- Gran conmoción ha causado en Brasil la muerte del niño Rhuan, de nueve años. Fue el pasado 31, de mayo cuando el padre del pequeño lo reportó como desaparecido sin saber que su expareja y su compañera lo habían castrado y descuartizado.

“Tratamos de salvar a Rhuan pero nadie nos ayudó” indicó el padre del menor asesinado durante una entrevista al medio UOL.

A días de la investigación, la policía indicó que las presuntas asesinadas esperaron que el menor de 9 años se durmiera.  Mientras que Rosana Auri, madre del niño, le daba unas cuchilladas, la pareja de esta de nombre Kacyla Priscila, lo sujetaba. Posteriormente la madre lo decapitó.

Fue el pasado 1 de junio que ambas mujeres fueron detenidas por este terrible crimen. Según la Policía Civil del Distrito Federal brasileño las mujeres pretendían quemar partes del cuerpo del niño en una parrilla para eliminar toda evidencia y que la víctima no fuera identificada. Las mujeres no lograron quemar todo el cuerpo del niño y colocaron las partes en una mochila la cual pretendían abandonar en un alcantarillado.

Los investigadores de este crimen confirmaron que las presuntas asesinadas habían mutilado el pene y los testículos un año antes del asesinato y que lo habían castrado por venganza contra el padre y los abuelos del niño.

De resultar culpables, ambas mujeres podrían enfrentar una pena de 57 años de prisión.

Tras el atroz crimen, Claudia Regina Carvalho, del Consejo Tutelar del Distrito Federal, señaló que la castración en realidad fue una especie de cirugía de cambio de sexo, ya que, después de quitarle el pene, cosieron la región mutilada e improvisaron una versión de un órgano genital femenino, haciendo un corte en la ingle.

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