Un correo enviado gasta la energía equivalente a 25 minutos de un foco de 60 watts

El mundo está conectado digitalmente y ese vínculo se robusteció en los últimos 150 días debido al confinamiento por la pandemia de COVID-19, que llevó a un aumento de 70 por ciento de usuarios de teléfonos móviles, 47 por ciento de laptops, 33 de PC o computadoras de escritorio y 32 por ciento de smart tv, afirmó Jean Luc Lenoble, asesor y consultor en marketing digital y redes sociales.

Tras aclarar que sólo en África Central no se ha presentado este fenómeno, indicó que ese incremento implica mayor contaminación, es decir, aquella que generan los usuarios de redes físicas (50 por ciento), así como la de los denominados data center y las redes, cada una con 25 por ciento.

En la conferencia virtual “Internet: huella de carbono y los comunes intangibles”, convocada por la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad (COUS), de la Universidad Nacional, explicó que más del 90 por ciento de las conexiones a Internet pasan a través de cables, que no sólo van por tierra, ya que “miles de kilómetros están bajo el mar y requieren mantenimiento”.

Jean Luc señaló que cada vez que se envía un correo electrónico éste encuentra un data center que despacha la información y la entrega al destinatario.

“Uno enviado gasta la energía equivalente a 25 minutos de un foco de 60 watts. Estamos en una era de ‘infobesidad’, que nos hace consumir cada vez más energía”.

De acuerdo con uno de sus estudios, un ciudadano francés manda en promedio 30 correos electrónicos al día y recibe hasta 50, lo que representa durante un año más de mil kilómetros de la energía que gasta un auto.

“En este momento el mundo tiene más celulares que seres humanos, alrededor de dos por cada habitante, y en breve habrá una invasión masiva de otros objetos que requerirán conexión, lo que incrementará el uso de energía para su funcionamiento”.

En esta vorágine informativa, lo que más genera tráfico son los videos en vivo, que ocupan 80 por ciento de toda la energía que se usa para la conectividad.

“Somos adictos a Internet, vivimos una intoxicación digital y eso no nos ayudará a ser sustentables. Es indispensable economizar los recursos, como apagar el teléfono celular y el módem durante la noche”, recomendó.

Compartir

Dejar respuesta