Dañan con graffiti monumento histórico en el Pueblo Mágico

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REAL DE CATORCE.- El pasado domingo 23 de diciembre ha generado indignación donde se ha criticado, la falta de respeto por los monumentos históricos en la cabecera municipal de Real de Catorce,  el ser un acto de atentado por pintarrajear elementos de construcción, que representan un gran valor histórico y patrimonial del legendario sitio minero.

Y es que este Pueblo Mágico del Altiplano potosino denominado así por la Secretaría de Turismo Federal desde el año 2001, ha sido mucho el descuido ante la nula presencia de vigilancia policiaca por parte de las autoridades municipales sobre todo, en temporadas altas de alguno que otro puente y ni que decir durante las festividades religiosas.

A  lo igual que lo sucedido el domingo 23 por vándalos foráneos en el monumento histórico en el exterior de la antigua Plaza de Toros, existen otros lugares que han sido pintarrajeados al ser un acto de inconciencia al deteriorar y dañar, la imagen de un lugar lleno de historia por su pasado remoto y de su origen en el concepto.

La ciudad de Real de Catorce declarada “Zona de Monumentos Históricos” está siendo invadida por las clásicas pintas, al dañar lo que no solo es patrimonio de los catorceños sino de toda la entidad potosina de México y para resto del mundo, al ser un sitio turístico por su riqueza histórica y cultural de fama nacional e internacional.

El problema de fondo en el enigmático lugar es que tal pareciera que le falta más vigilancia y presencia de uniformados del orden, en temporadas de alta afluencia turística en que acuden en altos porcentajes, infinidad de visitantes al hechizante Pueblo Mágico lugar de interés para el aventurado turismo.

A diferencia de otras ciudades en el país y donde se encuentran monumentos históricos, existen penas legales para quienes deterioren y dañen sitios privados que van desde los 3 a los 5 años de prisión, mientras que para quienes hagan lo mismo en monumentos históricos, las sanciones son mayores de 7 a 12 años de cárcel.

Pero el chiste aquí es agarrarlos y si no hay presencia policiaca tantito peor, es cuando ahí aprovechan los grafiteros la soledad de las calles empedradas del poblado, para hacer lo que mejor se les venga en gana al cabo no hay autoridad no hay nada, como recientemente sucedió en el exterior de la Plaza de Toros en días anteriores.

 

 

 

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